Lo que nos cura se va, siempre se va. Se queda un rato, nos mima, nos miente y después se va, después se va.
domingo, 31 de julio de 2011
martes, 26 de julio de 2011
lunes, 25 de julio de 2011
domingo, 24 de julio de 2011
viernes, 22 de julio de 2011
jueves, 21 de julio de 2011
Oooooook, lo que me faltaba. Mi egoísmo y mi desinterés unidos, qué bueno no? Ahora me vas a odiar por siempre, perdón, o sea, no lo hice a propósito, ahora vas a pensar que me importa tu chico y la verdad no, yo tengo re en claro que es tuyo, y es tuyo, nadie duda de eso, y bueno soy pelotuda y no me di cuenta, espero que me entiendas aunque sé que no y me vas a odiar por eso, pero bueno, soy pelotuda.
No, no, no, no quiero aburrirme, no quiero cansarme. Quiero que dure. Quiero quererte y que me quieras. Quiero extrañarte. Quiero necesitarte. Quiero saber de vos, de tu vida. Quiero confiar en vos. Quiero que me confíes lo que nunca le confiaste a nadie. Quiero que seas importante en mi vida.
Quiero pasar tiempo con vos. Quiero poder hablar de todo con vos. Quiero que aparte de ser esto, seamos amigos. Quiero que me gustes. Quiero conocerte bien. Quiero conocer tus hábitos, tus gestos, tus enojos, tus sonrisas, tus ironías, tus mal humores, tus chistes, tus tristezas. Quiero que vos lo hagas
Quiero, quiero, quiero. Eso va a pasar? O es algo completamente imposible? La primera vez que un chico me gustó, para que me guste, me tuve que cansar, tuve que aburrirme y querer mandar todo a la mierda, y necesité que él me siga insistiendo y buscando, y después, no sé como, no sé si me acostumbré o lo conocí bien, pero me gustó y estuve mucho mucho tiempo. Eso quiero, durar, ser importante, no una más, no quiero ser una más. Es mucho pedir, no?
miércoles, 20 de julio de 2011
Voy a decir algo que va a sonar muy típico y repetido, pero que al fin de cuentas, es verdad: ‘gracias a todos mis amigos por estar’. Sí, sí que es una frase típica, muy común, pero si nos ponemos a pensar el contenido, es sumamente cierto. Todos hablamos de esos “amigos” que recién conocemos, que hace 2 semanas empezamos a hablar y ya los consideramos amigos, y no, no lo son, pero que los llamemos así no va a cambiar.
También hablamos de otros “amigos” que son, los amigos que están por conveniencia, o que, cuando te necesitan te buscan, y sino, tu existencia no está, sólo vivís cuando a ellos les conviene y porque necesitan algo.
Pero otra clase muy diferente de amigos (sin comillas esta vez) son los amigos que te conocen, que te quieren como sos, que te acompañan en todo, que si necesitas algo, ellos están ahí y vos lo sabes. Llueva, truene, haga calor, o mucho frío, ellos están para ayudarte, a las 2, 5, o 9 de la mañana, esos son a los que hay que desearles feliz día del amigo, a los que se lo merecen, nada más.
martes, 19 de julio de 2011
Agradezco plenamente que te tengo conmigo, sos mi mejor amigo en serio, sos lo mejor que tengo, sos en el que confío plenamente, con los ojos cerrados y no sé quién más me va a dejar pasar tantas, pero tantas. Nuestra amistad es tan fuerte, y eso me encanta. Porque sos único, sos increíble y te amo por serlo. Gracias por existir en serio, no sé que sería sin vos todo, no sé, me muero. Te amo Iván.
Bueno, cada día me sorprendes más, y cada día me sorprendo más de mí, de mi estado de bipolaridad extremo, y de mi pelotudez interna que hace que haga todo lo que me pedís, no, no puede ser así, no puedo no controlarme, no puedo ser tan estúpida y dejar en tus manos un montón de secretos, o cosas que la gente no sabe, o que no debería saber. Eso me hace desconfiar de vos, sabes? Pero solo porque vos me diste la certeza de que no puedo confiar, de que, ni siquiera pensás en mí cuando actuas así, entonces, sabes qué? Yo tampoco voy a pensar en vos cuando me pidas cosas, porque no, porque podes ser tan lindo y tan tierno, como ser un forro y no pensar ni un segundo en una persona, que esta en un lugar como el mío, el lugar que yo quise tomar, de idiota esclava(ni exagerada). Si fuera hombre, sería pollerudo, ya me veo, mutando.
Quiero cerrar, con que si en algún momento lees esto, porque sabes de que estoy hablando, ojala puedas ponerte en mi lugar y dejes de hacer cosas como estas. No me gusta, no me gusta no confiar en vos, no me gusta que seas egoísta por un momento, esto va en la balanza con tus ‘te quieros’ que ya con cosas como estas no siento que valgan. No sé ni qué decirte, ojala recapacites en algún momento, o te enseñen a ponerte en el lugar del otro y pensar antes de hacer las cosas.
Véase así, mi histeria y mi bipolaridad, no? Qué anormal que soy por favor, pero ya está, ya te odio, jajaja, no lo puedo creer, sos forro, sos puto, sos garca, porque no me lastimas a mí, sabés? O sea si lo hacés, pero a mí no me cagás, cagás a alguien mucho más importante y no entendés lo que hay detrás de tus palabras que se van fácilmente.
Cerra esa boquita tan linda que tenés, haceme el favor.
Pensabas que no me iba a descargar más? Ja-ja observame, y observá el lugar de amor-odio que te ganaste.
(SI TE TRATO COMO EL ORTO ES PORQUE TE ODIO.)
lunes, 18 de julio de 2011
Por qué sos tan lindo? Por que no puedo aguantar ni un segundo sin hablarte? Por que me podes? Porque cuando me pedís algo, sé que inevitablemente tengo que hacerlo? Por que me cuesta tanto decirte que no? Por que sos así, de lindo, tierno y cariñoso conmigo?
Por que no te quiero soltar nunca más? Porque no quiero que me dejes? Porque me haces tan feliz, Juan, tan?
viernes, 15 de julio de 2011
jueves, 14 de julio de 2011
martes, 12 de julio de 2011
lunes, 11 de julio de 2011
lunes, 4 de julio de 2011
Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed.
Es más bien una costumbre, como rascarse.
El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es 'hola' y la segunda: '¿unos mates?'.
Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres. Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros.
Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian.
Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara.
Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar.
En verano y en invierno.
Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos.
Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo.
Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.
Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: '¿Dulce o amargo?'. El otro responde:'Como tomes vos'.
Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba. La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da.
La yerba no se le niega a nadie.
Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular.
Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres.
Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos.
No es casualidad. No es porque sí.
El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma.
El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...
Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena. Es querible la compañia.
Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: ¡Basta, cambiá la yerba!'.
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad al agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente, '¿está caliente, no?'.
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir 'gracias', al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir.

