Por qué te ayudo? No sé, ni idea, no sé ni por qué te escucho tampoco, no sé ni por qué hablo con vos, supuestamente no te tendría que escuchar, ni darte mi apoyo y a vos tampoco te debería importar, si fue tan grave todo lo que pasó antes, no entiendo por qué hago esto, ni porque dejo de hacer cosas para escucharte o ayudarte cuando vos nunca lo hiciste por mí, nunca. No sé, pero lo peor es que sé que lo voy a seguir haciendo, porque no sería tan garca cómo para dejar de hacerlo sin razón alguna, ahora te escucho y te ayudo, por qué? No sé, pero no voy a dejar de hacerlo.
Lo que nos cura se va, siempre se va. Se queda un rato, nos mima, nos miente y después se va, después se va.
jueves, 11 de agosto de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario